miércoles, 18 de agosto de 2010

Once upon a time

Harold Budd & Brian Eno - Not yet remembered by (R)Evolution Music


       


ilustration by Nader Sharaf

Érase una vez un lugar escondido de todos los mapas que viajaba sobre su propia consistencia de ciudad por aire, mar y tierra. Un lugar tan desubicado y desconcertante que todo lo que acontecía allí era una aventura de lo más disparatada, las costumbres de este pueblo nada tenían que ver con los de cualquier otro conocido. Físicamente sus habitantes eran iguales a nosotros en todos los sentidos,  pero presentaban comportamientos irregulares, no aceptables más que en el punto exacto donde sucedían. Este lugar existía para demostrar que lo imposible era la norma y es ahí donde radicaba el problema. Cientos de ciéntificos, filósofos, astrónomos y escritores de novelas de ciencia ficción se reunían al alba para debatir sobre la posibilidad del todo organizado, de la existencia de la norma y la clasificación alfabética y arquitéctonica de la ciudad. Pero irremediablemente nunca llegaban a un acuerdo, lo imposible siempre inestabilizaba las soluciones, nadie respetaba los turnos de palabra y muchos de ellos volaban, comían y hacían el amor al mismo tiempo. El caos reinaba en esta ciudad pórtatil y viajera que llevaba infinitos años construyendo y destruyendo sus propias ideas. Los manifestantes se agolpaban en las calles para celebrar estar juntos en lugar de unirse para alcanzar el equilibrio que les faltaba. El deseo de algo que no sabían pronunciar les tenía tan confundidos que llegó un punto en el que la situación fue francamente insostenible. Fue entonces cuando aquello comenzó: los niños dejaron de trepar a los árboles y jugar a las canicas boca a bajo, las ancianas dejaron de cabalgar estrellas y las profesoras de latín cesaron en su empeño de ser acrobatas de circo, todos cayeron  al suelo a la vez, paralizados, sin poder urdir nuevas acciones imposibles, sin fuerzas y en silencio uno a uno se quedaron quietos. Y eso era algo completamente novedoso, porque ninguno de ellos sabía lo que era el silencio o la calma, habían vivido tanto tiempo a base de ruido que ahora nadie podía explicarse que estaba sucediendo. En alguna parte, los más resistentes ciéntificos establecieron que aquello era justo de lo que hablaban los libros sagrados, gracias al exceso habían llegado a tal punto de agotamiento que ahora sólo les quedaba un enorme y doloroso bloqueo.  Antes de cerrar lentamente sus ojos, los filósofos pelirrojos supieron que si alguna vez volvieran a abrirlos sería para hacer justo lo contrario, eso si, si es que logaban recordar ... pero eso es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.

Nader no sólo dibuja sino que es capaz de alcanzar verdades en cada trazo, su forma de mirar nos alcanza al instante porque como sucede con los buenos narradores de historias , él tiene la capacidad de hacernos entrar en otro lugar, sus ilustraciones son el resultado de quién ha sabido atravesar el espejo,  para reglararnos el imaginario de lo imposible y cercano. Hay mucho para sentir y escuchar, los colores nos hablan, por eso sé que seguirle la pista a Nader será una gran aventura...
                                                              

6 comentarios:

Sabados que hacen llorar dijo...

De tantos elogios puede que se pierda un poco el sentido pero, otra vez, no hay mucho más que decir, o al menos no me sale. Esta historia también me encantó.

Alles Lüge dijo...

Los he visto a todos, allí abajo, apretándose, como si fueran miembros de un hormiguero doméstico, como si saltasen desde las páginas de uno de esos cuentos que al abuelo nunca le dejaban contar... como si leyesen a la vez la misma historia dos bocas hechas del mismo miedo.

(te sigo)

______________[pstrange] dijo...

Sin duda, Alondra es magnífica!
Parece ser que tu blog también tiene buena pinta, te sigo y mañana lo ojeo entero!

Gracias por visitar
p s t r a n g e t o w n !

Iratxe dijo...

sin duda el magnífico imaginario de Nader inspira historias preciosas como esta!
un placer descubrir todo este lugar que estas construyendo.
un saludo!

Sara Morante dijo...

Nader el magnífico. ¿Qué más puedo decir? Pues que Anna la maga de las palabras :)

Saludos a los dos y felicidades, qué bonito...

uve dijo...

preciosas ilustraciones y texto.
enhorabuena a ambos.