martes, 10 de agosto de 2010

How to say hello in japanese


Cuando imagino el verano sé que debo subrayarte dentro, mantenerte a salvo de todo lo gris que llega a la playa. Eres tan sensible a la luz que hasta pareces brillar como sólo puede hacerlo la arena del desierto del Gobi. Entonces recuerdo la cámara que metimos en la bolsa , justo debajo de nuestro picnic de fresas y arándanos ; y mientras lees me imagino por un momento en Japón observando las hermosas composiciones de Shoji Ueda y decido experimentar. En mi cabeza hay tantas posibilidades que acabo por escribir y dibujar las perspectivas posibles, el doble sentido de la imagen, el juego del que todos (fotografo y personajes) forman parte. Hago unas fotos preciosas, tan llenas de mátices y texturas que me muero por enseñártelas, me siento a descansar y entonces tú me llamas a lo lejos. Tu voz me devuelve a las olas. Me besas y me dices que es hora de irnos que me he quedado dormida con la cámara en la mano. Me entristezco un poco porque todo está dentro de mi y no sé como contártelo en palabras. Creo que comprendes lo que siento porque me miras fijo, púpila adentro y dices: Enséñame una a una las imágenes de tus sueños. No me atrevo a parpadear....

6 comentarios:

Duna Loves dijo...

me gustó esa mirada intensa, ese pupila adentro, qué bonito :-)

Emma dijo...

Me ha encantando el texto!
sobre todo el final, te deja una suave sensación (:

Te sigo!

distritoeme dijo...

Gracias! Me fui con el viento de vacaciones y no había visto tu mensaje... Me alegra que te guste la selección que hice. Por cierto, soy tan afortunada que me han regalado un libro de Weston con motivo.

Ueda se me apareció el año pasado, su composiciones son maravillas. Genial tu texto onírico.

Saludos!

Lele dijo...

que bonito relato!

gracias por tu comentario, me seguiré pasando por aquí :)

Pilar Heras dijo...

Que alegría encontrar de repente sitios como este!
que bonitas imagenes de sueños!

Après Ski dijo...

Que imágenes y palabras tan preciosas...
Me quedo pensando en los sueños y en qué raro es todo eso que sucede por las noches, en el más absoluto silencio...